Tiempo cero


Cualquiera que observe la fotografía colocada en este encabezado no encontrará motivo alguno para el interés. No produce ninguna atracción especial, ningún afecto inmediato o profundo, apenas si logra transmitir en ese primer acercamiento un vago sentido de lo cotidiano, eso sí, sin el menor poder o refinamiento estético. En resumen, es una fotografía más, intrascendente, fea, como si cualquier dominguero con su cámara hubiera decidido disparar en ese lugar y en ese momento sin motivación aparente.

La fotografía siempre ha estado peleada con la narración. El arte del instante ha tenido que acudir al artificio, a la capacidad del fotógrafo y las más de las veces al azar, para intentar alcanzar ese imposible narrativo del que suele carecer; no por esencia, ya que también narra a través de su capacidad ostensiva. Pero cualquiera de estos tres casos resulta del todo insuficiente, nunca ha alcanzado un sistema y de hacerlo ha sido primario o efímero (la fotonovela). Sin embargo, creemos que existe un aspecto que puede aportar a la imagen fotográfica, a la instantánea, narración: el conocimiento por parte del espectador de los hechos particulares que han quedado retratados en la fotografía y del contexto en que han sucedido. La necesidad del célebre anclaje que tantas veces se ha discutido no sólo como necesidad informativa sino como elemento estético y hasta ético.

El problema de esa imposibilidad en la construcción narrativa, el demoledor poder del instante congelado que anula toda cronología, cualquier articulación temporal, hace que lo rotundamente figurativo y concreto del medio (en la concepción clásica de la fotografía, claro) quede instalado en “una especie de tiempo cero”1 que podría encontrar salida en lo ya comentado: el conocimiento del que mira, quien, por lo tanto, estará en condiciones de formular una narración propia sumando su información, o directamente su interpretación o hasta la fabulación, a la representación. La imagen queda así constituida como un nuevo ancla a partir del cual poder narrar.

Llegamos, entonces, a ese terreno inevitable donde se establecen relaciones casi íntimas entre sujeto e imagen. Decía Barthes que la fotografía era subversiva no cuando “asusta, trastorna o incluso estigmatiza, sino cuando es pensativa”2. No le faltaba ni una pizca de razón, y en ese grado pensativo podemos encontrar el resumen de lo que nosotros hemos descrito como la narración artificial-intelectual, que no plástica, o al menos ser un factor más en esa construcción subjetiva a partir del objeto-foto. Poder cerrar3 los ojos e imaginar, dar movimiento y desarrollo a lo que carece de él. Pensar y también soñar como puerta para destruir cualquier imposible sujeto a las leyes físicas que nos rigen. Ambos caminos, el racional-pensativo y el onírico-fabulador, pueden servir al propósito de la emancipación de la fotografía del tiempo cero narrativo.

Además de para llegar a adquirir ese estatus narrativo, la condición pensativa en la fotografía puede contribuir y hasta condicionar la representación. Primero y en una dirección evidente, hacia el periodismo, segundo, hacia la publicidad, tercero, hacia la propaganda4 y cuarto, hacia los diferentes caminos y formas de la estilización en la ficción y el documental, independientemente del grado de isomorfismo e iconicidad. En los cuatros puntos consideramos la presencia del grado pensativo como un indicio de respeto hacia el espectador en un doble sentido: el de tener en cuenta sus posibilidades cognitivas, esto es, no tomarlo por un imbécil lobotomizado, y el de asumir y transmitir cierta responsabilidad propia, cierta autorreflexividad, sin la necesidad de hacer de todo una cuestión de vida o muerte, de quien aparece como primer responsable: el autor. Aunque, no podemos pasar por alto, que todo esto puede darse en un contexto azaroso, de intencionalidad, también, cero.

Se podría resumir este último párrafo en dos principios fundamentales, para nada excluyentes y para nada propuestos como únicos: Higiene y Compromiso. Lo primero queda propuesto como marco para los aspectos históricos, sociales, industriales, etc. de las representaciones, lo segundo para un registro formal y estético. Uno es más accesible que el otro, pero ambos son potencialmente mejorables desde la educación y el conocimiento. Y con dificultad pueden prestarse a coartadas infantiles del tipo: “mi perro se ha comido mi compromiso”, “disculpe, profesor, pero se me ha perdido la cartera donde guardaba la higiene”, “mi compromiso no es reclamable desde que el estructuralismo afirma que el enunciador se diluye por completo en el texto”, etc. Esperamos volver sobre estas ideas con más calma y extensión cuando escribamos, algún día de estos, sobre Shoah y Claude Lanzmann.

El tiempo cero, el mismo en que se acciona el obturador, el mismo tiempo cero de la narración a priori, el punto sin retorno al que todo temporizador va a morir como, por ejemplo, el temporizador empleado para regular la detonación de una bomba.

El 15 de agosto de 1998, el RIRA coloca un coche cargado con unos 250 kilos de explosivos en la calle principal de Omagh (Irlanda del Norte) causando 29 muertos. Se cumplirán ahora diez años de la masacre y, por lo tanto, de esta fotografía. Una instantánea tomada minutos o segundos antes de la explosión junto al coche que iba cargado hasta los topes de fertilizante y que fue recuperada “intacta” del interior de una cámara, rescatada a su vez entre los escombros de la reventada calle del pueblo irlandés. Realizar una narración, hacer la imagen pensativa, aquí y en otras tantas ocasiones, nos puede librar de una oferta icónica innecesaria, al tiempo que la demanda quedaría rebajada en un tanto por ciento elevado o bien estaría condicionada desde la recepción por un conocimiento de causa que favorecería la capacidad de análisis, de selección y de juicio.

Pete Travis y sus guionistas, Paul Greengrass y Guy Hibbert, realizaron una reconstrucción cinematográfica en 2004 de los hechos, como cualquiera podría haberla hecho previamente en su cabeza. El resultado es decoroso, aun teñido como está en sus estupendos primeros 17 minutos por unos latiguillos estilísticos propios del thriller más convencional: la vieja táctica hitchcockiana de la bomba bajo el asiento, el punto de vista variable, incluyendo el de los terroristas dentro del coche a punto de chocar, y el ritmo creciente en el corte y la escala del plano según se acerca la explosión. Según llegamos al tiempo cero.

Omagh before...
Omagh 1 Omagh 2
Omagh 3 Omagh 4
Omagh after

  1. Zunzunegui, Santos: Pensar la imagen. Cátedra, Madrid, 2003, pág. 135. []
  2. Barthes, Roland: La Cámara lúcida. Paidós, Barcelona, 1995, pág. 81. []
  3. Acción de la que también Barthes se “quejaba” y advertía por la imposibilidad de ser aplicada al cine. []
  4. A pesar de que entre sus principios básicos, como en la publicidad, esté presente la anulación, o al menos la manipulación, de ese hipotético “pensar” en el espectador. []

Dossier Guy Maddin en descarga


Guy Maddin entre rejas

Pendientes de poder ver el último largometraje de Maddin y de revisar posibles cosas sueltas, ofrecemos el dossier completo de lo publicado hasta el momento en descarga directa, un pdf de lo más normalito con algunas correciones y ajustes. Los compañeros de Shangri-la están pensando en editarlo con una nueva maqueta dentro de una de sus secciones, cuando esté realizado se avisará también por aquí.
Guy Maddin: Viajero en el tiempo

Si se va a enlazar el archivo desde cualquier otro lugar nos gustaría que se utilizara cualquier url del blog menos la de la descarga directa “invisible”, más que nada para contribuir a la eliminación del mito de la generación espontánea. Muchas gracias a los que han colaborado durante estos meses con sus comentarios y sugerencias, un saludo a todos.


Guy Maddin: filmografía, bibliografía y recursos web


From the Atelier TovarLas publicaciones impresas sobre Guy Maddin, como ya hemos visto a lo largo de estos meses, son escasas y están restringidas a revistas especializadas o a fuentes tangenciales a su obra y persona. Más abundantes son los recursos electrónicos, aunque de estos se necesita un filtrado exhaustivo para aquellos que estén interesados en no perder a ese implacable asesino llamado tiempo. Intentamos entonces ejercer de primeros agentes de la autoridad y ofrecemos una selección de material web interesante, con la lógica carga de conciencia que supone el saber que, además de eliminar alguna que no debería serlo, habrá otras tantas todavía sin haber sido descubiertas en la espesura del hipervínculo. Pedimos disculpas adelantadas por ello, pero la necesidad de una selección rígida prima sobre el resto de opciones.

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FILMOGRAFÍA

34. Invisíveis, Os (2008)
33. Death of the Reel (2008)
32. My Winnipeg (2007)
31. Odin’s Shield Maiden (2007)
30. Nude Caboose (2006)
29. Brand Upon the Brain! (2006)
28. My Dad Is 100 Years Old (2005)
27. Sombra dolorosa (2004)
26. A Trip to the Orphanage (2004)
25. The Saddest Music in the World (2003)
24. Cowards Bend the Knee (2003)
23. Fancy, Fancy Being Rich (2002)
22. Dracula: Pages from a Virgin’s Diary (2002)
21. Fleshpots of Antiquity (2000)
20. The Heart of the World (2000)
19. Hospital Fragments (1999)
18. The Cock Crew (1999)
17. The Hoyden (1998)
16. Maldoror: Tygers (1998)
15. Twilight of the Ice Nymphs (1997)
14. Imperial Orgies (1996)
13. The Hands of Ida (1995)
12. Odilon Redon or The Eye Like a Strange Balloon Mounts Towards Infinity (1995)
11. Sissy Boy Slap Party (1995)
10. Sea Beggars (1994)
09. The Pomps of Satan (1993)
08. Careful (1992)
07. Indigo High-Hatters (1991)
06. Archangel (1990)
05. Tyro (1990)
04. BBB (1989)
03. Mauve Decade (1989)
02. Tales from the Gimli Hospital (1988)
01. The Dead Father (1985)

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BIBLIOGRAFÍA

- Alemany-Galway, Mary, A Postmodern Cinema: The Voice of the Other in Canadian Film, Scarecrow Press, 2002.
Holm, D. K., Independent Cinema, Kamera Books, 2008.

- Losier, Marie y Porton, Richard, “The pleasures of melancholy: An interview with Guy Maddin”, Cineaste, Verano 2004, págs. 18-25.
Maddin, Guy, Cowards bend the Knee, Power Plant, 2003.

- Dalle Vacche, Angela: Diva: Defiance and Passion in Early Italian Cinema, University of Texas Press, 2008.

- Maddin, Guy, “Electra is my name, Guy Maddin interviews Isabella Rossellini”, Cinema Scope, número 24, Otoño 2005, pág. 21.

- Maddin, Guy, From the Atelier Tovar: Selected Writings, Coach House Press, 2003.

- Pratley, Gerald, Century of Canadian Cinema, Lynx Images, Toronto, 2003.

- Toles, George, A house made of light: Essays on the Art of Film, Wayne State University Press, Detroit, 2001.

- Vatnsdal, Caelum, Kino Delirium: The films of Guuy Maddin, Arbeiter Ring Publishing, Winnipeg, 2000.

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RECURSOS WEB

Web no oficial, tributo a Guy Maddin: Guy Maddin.net
Web oficial de Brand upon the brain!: Brand upon the brain.com
Web oficial del Winnipeg Film Group: Winnipeg Film Group.com
Actividad cinematográfica en Winnipeg: Videopool.org

La revista online canadiense Offscreen.com cuenta con, a nuestro juicio, la mejor entrevista digital al director: “Dissecting the Branded Brain”, por David Church, y con varios artículos muy interesantes sobre su obra. Son fácilmente localizables mediante la navegación por el sitio (keywords: Guy Maddin). “Tales From a Maverick’s Diary” de Donato Totaro, “Transplant, Consumption, Death, Or: Disease, pathology and decay in Guy Maddin’s cinema” de Roberto Curti y “Brief Notes on Canadian Identity in Guy Maddin’s The Saddest Music in the World” de David Church, componen el número especial de septiembre del 2004 dedicado al cineasta: Volume 8, Issue 9 (Spotlight on Guy Maddin).

Senses of Cinema.com también cuenta con varios artículos publicados sobre el director, a saber: “Guy Maddin” por Jason Woloski, “The Private Guy Maddin” por Adam Hart, “Particles of Illusion” por Darragh O’Donoghue.
Noel Murray en AVClub.com lo entrevista, mayo del 2004.
Perfil biográfico y artístico global en: Northern Stars.ca
Dossier sobre su obra con entrevista incluida, “L’homme qui rêve” en Objectif-Cinema.com
Entrevista a propósito de su filme sobre Drácula: “Count of the Dance: Guy Maddin on ‘Dracula: Pages from a Virgin’s Diary” en Six pack film.com. Más conversaciones en Metrocinema.org y Findarticles.com (“Purple majesty: James Quandt talks with Guy Maddin”)

Serie de entrevistas muy jugosas en: Greencine.com (“The reconfiguration of Film History”).
Entrevista realizada por Johnny Ray Huston para la San Francisco Film Society.
Otra más en Film Monthly.com, de Matthew Vasiliauskas. Mano a mano con Isabella Rossellini en Indiewire.com: “Melodrama as a Way of Life; Guy Maddin and Isabella Rossellini talk about Saddest Music” por Andrea Meyer, y también allí mismo: “Canadian Cult Hero Guy Maddin: “I Have Plenty of Sadness In Reserve”, realizada por Jeremy O’Kasick. Hablando sobre poesía y John Ashberry en “Plenty of Sublimated Rin Tin Tin”.

Para su última película, “My Winnipeg”, ver los enlaces propuestos en la entrada: My Winnipeg de Guy Maddin en Punto de Vista. Para reseñas individuales de sus películas remitimos al siempre generoso Señor Google, pero no nos resistimos a señalar las de Jonathan Rosenbaum para Chicago Reader, en especial la dedicada a The Heart of the World: “Please, watch carefully”.
Videos en streaming con reportajes y entrevistas sobre Maddin y su obra, tienen sencillo acceso mediante la búsqueda en la radio-televisión pública de Canadá: la Canadian Broadcasting Corporation. También están alojados en YouTube múltiples y variados vídeos con fragmentos de filmes, entrevistas, etc.

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FILMES SOBRE MADDIN:

- Guy Maddin: Waiting for Twilight, dirigido por Noam Gonick en 1997, Marble Island Pictures.

- On Screen: Tales from the Gimli Hospital. Serie para televisión que repasa los hitos del cine canadiense y que cuenta con este capítulo dedicado a la película de Guy Maddin.

- Teardrops in the Snow: The Making of ‘The Saddest Music in the World’. Dirigido por Matt Holm y Caelum Vatnsdal aparece como extra en la edición DVD de dicha película.

- Celluloid Dreams. Documental no específico sobre Maddin, dirigido por James Dunnison en 2002.

- Weird Sex & Snowshoes: A Trek Through the Canadian Cinematic Psyche. Documental sobre la cultura canadiense a través del cine que cuenta con entrevistas a directores del país. Omni Film Productions, estrenado en televisión en 2004.

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EDICIONES DVD:

Guy Maddin CollectionTodos los largometrajes de Maddin, excepto la reciente “Brand upon the brain!”, están editados en DVD, Región 1. Teniendo en cuenta lo peculiar de muchas de las imágenes y sonidos de la obra del director, podemos afirmar que ha habido cierta suerte en este cambalache que es la reproducción digital de películas para consumo doméstico. Zeitgeist mantiene derechos sobre buena parte de su obra, creemos que tanto para exhibición como para ediciones en formatos de consumo, y es la casa que firma los lanzamientos, en ocasiones junto a Kino Video. “The Saddest music in the World” cuenta con una doble edición ya mencionada en el artículo dedicado a la película, MGM adquirió los derechos para Estados Unidos, convirtiéndose así en un punto más de la internacionalización que había alcanzado el filme. Algunos análisis de cada edición en concreto pueden verse en la web especializada DVDBeaver.com. Como curiosidad, Guy Maddin analizando sus 10 DVD favoritos de The Criterion Collection (Colección a la que también aportó un texto en la edición de “Ace in the Hole” de Billy Wilder). Será la propia Criterion quien lanzará al mercado una edición, prometedora, de Brand upon the brain!, en agosto.

Los cortometrajes aparecen desperdigados por algún DVD en forma de extras o complementos. De estos ya comentamos una entrevista en la que Maddin respondía sobre una posible edición conjunta de toda su obra en el cortometraje, véase: “Shorts have to be like poems”. Por desgracia, en España no ha sido editado ningún título, ni largometrajes, ni mucho menos cortometrajes, para no perder la costumbre de la nula o episódica distribución y exhibición en los cines patrios.

Este apartado puede resultar interesante a la hora de analizar y debatir, no tanto los diferentes accesos actuales a la obra cinematográfica, que también, como lo especial, y posiblemente traumático, de la adaptación de un tipo de obra que hace de la materia fílmica uno elemento esencial de su estética. Tema interesante y presente en Maddin que tal vez recogeremos en futuros artículos.


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