La guerra virtual
La retórica sobre las “guerras virtuales” ha sido puesta en ridículo con cada confrontación bélica. Y tendrá su última frontera con un holocausto nuclear, llevado a cabo por el dominio incompleto de la materia. Obstinada materia, cuyo desarrollo e innovación están por venir para hacer cumplir la célebre profecía de Einstein; la del regreso a la lucha con palos y piedras.
A propósito de la 1ª Guerra Mundial, ya se abrió un duro debate (teórico, el funcional estuvo presente con cada innovación, supongo, desde el principio de los tiempos) sobre el papel de la tecnología como componente aséptico aplicado a la guerra. Sectores del Futurismo quedaron enfrentados a los dadaístas, al considerar aquella lucha como la absoluta liberación, clave y puerta para el porvenir. La visión dadá, al contrario, la vio como muestra definitiva de la necedad y enfermedad burguesa; despezada también en el campo de batalla por ese nuevo poder.
Resulta doloroso que, cuando el conocimiento humano emprende la búsqueda del bosón de Higgs, los intelectuales, los políticos y los periodistas -para referirse a la guerra- sigan utilizando de manera impune, “eufemismos” como “virtual” o “desmaterializada”.
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El otro día leí un twitter, venía rebotado de no sé cuántos retweets y no recuerdo el original, que me hizo gracia: “el bosón de Higgs son los padres”.
Está bien la distinción entre intelectuales y periodistas. Tal vez existió un tiempo en el que llegaran a ser casi sinónimos. Hoy, los pobres bastante tienen con distinguir la b de la v y con acercarse al culo más caliente que, no por casualidad, siempre es el más sucio.
Un saludo Roberto.
Hola J. Luis, sí, también me llegó ese tweet, es buenísimo
Tienes razón, a mí lo que más me molesta -de los tres “oficios” citados y de otros muchos- es que te salten al cuello si utilizas ciertas expresiones “políticamente incorrectas” o que afectan a una minoría o grupo concreto (¡hasta en los chistes!) y luego se pasen la vida utilizando metáforas que, además de banales y mal construidas, no tienen base científica/analítica alguna.
Un saludo y muchas gracias por el comentario.