¡Que vienen los zombies! (1)

Llegaban las suecas en pleno desarollismo landista post mayo del 68 (curiosamente el año de la fundacional: “Night of the Living Dead”) y saturaban por contraste la imagen autóctona. Llegan ahora los zombies 1 casi cuatro décadas después con una misión semejante que cumplir: dinamitar la imagen institucional a distintos niveles para remover en el cubo de los comportamientos individuales y colectivos considerados inmutables, alcanzando también a las propias estructuras de la producción cinematográfica.
¿Por qué los zombies han elegido el momento actual para volver a visitarnos? ¿Qué motivos tienen para meter la mano de nuevo a través de nuestras puertas? ¿Quién los ha llamado? Y ya que están de vuelta ¿qué nos aportan unos seres tan desagradables?
Muchas preguntas a las que no podemos responder con una serie de certezas pero que sí nos permitirán apuntar unas cuantas ideas, quizá muy discutibles, sobre el panorama audiovisual y moral de inicios de siglo.
Se recurre en múltiples análisis sobre cualquier objeto, con mayor o menor acierto, a los efectos secundarios del 11-S para establecer un punto de inflexión global a los que tan aficionados somos para construir el hilo temporal de la Historia. Muchos quisieron ver allí el fin de una época: la demolición posmoderna, si es que algún día pudo estar en pie. La epistemología se encontraba de nuevo ante el problema que suponía regresar a viejas fórmulas que se creían agotadas por pensadas hasta la extenuación. La realidad reducida durante el peridodo anterior a ser el “residuo que se deposita en el fondo del conflicto de las interpretaciones” 2 era llamada a capítulo para ser repensada bajo métodos que evitaran el juego pendular establecido, que iba desde el solipsismo sin reparos hasta los pretendidos métodos científicos de certezas absolutas3. Así pues, surgía un conflicto en todo lo alto entre algo más que metodologías, entre ideologías, entre diferentes concepciones del mundo: el Metarrelato, muerto y enterrado durante años, asomaba ahora bajo la tierra como un mugriento zombie de Fulci.
Los juegos y quiebros de la Deconstrucción, la inconsistente lógica Fuzzy, la pretendida lucha antitotalitaria establecida por la idea posmoderna o la rigidez del estructuralismo en sus diferentes campos tenían que abrir de nuevo el cierre metodológico al que todos aspiraban y practicaban. Había llegado el momento de dejar de confundir el derecho a saber con el derecho a opinar y con ello callarse y guardar silencio si fuera necesario, por desconocimiento, por falta de argumentos o por simple imposibilidad.
Pero de este excurso sólo nos interesa ahora un elemento: la existencia de un conflicto a nivel global en la percepción de las cosas y en la manera de articular un discurso sobre la mismas. Y es aquí dónde entra el concepto de: Superficie. Tendremos que ir un poco más allá de las superficies, de las modas, para poder encontrar alguna de las respuestas arriba esperadas. Aunque, sin duda, la idea de superficie es un punto de partida inevitable al suponer un lugar de encuentro para los diferentes enfoques teóricos.
De izquierda a derecha y pasando por pensadores del más variado pelaje siempre acaba subyaciendo una idea de base: la desrealización de la realidad gracias a los poderosos juegos retóricos de las estructuras de poder establecidas. La considerada radical idea de Debord sobre la Sociedad del Espectáculo ha sido con el tiempo abrazada hasta por la Curia Romana y por los filósofos más liberales del mercado. Al margen del adjetivo a utilizar: Capitalismo de Ficción, Cultura de la Irrealidad, Sociedad Virtual, etc. todos llegan a una conclusión tipo que convenientemente vulgarizada por quien escribe aquí vendría a rezar que se hace necesario superar la superficie de aquello que no es mostrado como objeto tangible, real, necesario para nuestras vidas y para nuestra sociedad ya que la imagen del objeto puede no responder ni a su verdad objetiva ni a nuestra necesidad real. Resumiendo: Seducción y Consumo.
Muy bien, ahora que hemos ofrecido un apoyo de partida necesario podremos enlazar con nuestros adorados zombies, nuevos personajes activos del contrato social del momento. Y nadie mejor para establecer el enlace entre teoría y práctica que uno de los padres de las criaturas, quien a propósito de su última película “Diary of the Dead” responde a una pregunta4 orientada a las mentiras institucionales y al tráfico de información por Internet:
- ¿Estamos cada vez más lejos de la verdad?
- Lo primero que tenemos que preguntarnos es: ¿qué es lo que hace válida una opinión? Es fácil mentir y que mucha gente te siga (…) Ahora todo el mundo piensa que no sólo tiene el derecho, sino el privilegio y el deber de comentarlo todo.
Establecido el nexo necesario, en la próxima entrada (la segunda de las cuatro con las que contará de momento este dossier) hablaremos sobre la influencia que tiene lo expuesto tanto en las imágenes que fabricamos como en nuestros propios comportamientos cotidianos.
- Utilizarémos siempre la grafía inglesa “zombie” pese a existir y estar aceptado por la RAE el vocablo “zombi” [↩]
- Vattimo, G. Filosofía, política, religión, Nobel, Oviedo, pág. 42 [↩]
- Ver esta problemática en: Toulmin, Stephen, Regreso a la razón, Península, Barcelona, 2003. [↩]
- Jordi Costa entrevista a George A. Romero, El País, 7-10-2007 [↩]







Esta nueva aventura promete sugerentes y abismales kinodelirios. Un saludo de una nave amiga.
Comentario por Shangri-La — Noviembre 29, 2007 @ 21:02
Hola, qué tal,
Intentaremos rebajar la capacidad para lo abismal tras los zombies, aunque no mucho
Si sale algo del maestro italiano o del gordito inglés ya os aviso.
Muchas gracias por la visita y bienvenidos.
Comentario por Roberto Amaba — Noviembre 29, 2007 @ 23:28
Suerte con lo nuevo (si hace falta una mano con algo y puedo…).
De todas formas sólo quería comentar que hace tiempo el mundo se está “zombificando” y es que, ya se sabe, por un lado se acaba la historia, por otro se tiende hacia el pensamiento único. La televisión y la prensa nos adoctrina…
No sé por qué, pero me están entrando unas ganas de ponerme a comer cerebros humanos…
Un saludo.
Comentario por Hatt — Noviembre 30, 2007 @ 0:12
Suerte en esta nueva aventura. Estaría bien que sugirieras temas y que las aportaciones se basaran en estos.
Por cierto, sé que nos debemos e-mails.
Un abrazo
Comentario por ABelmonte — Noviembre 30, 2007 @ 0:34
Hola,
Sí Hatt, ya hablaremos de eso aunque no mucho, curiosamente ahora los zombies reales se deszombifican y nosotros al revés.
Antonio, a ver cuando avancemos un poco pero en principio cualquiera que tenga cierto interés y sepa juntar letras a “nivel usuario” puede colaborar. Cuando quieras me das un aviso por correo.
Muchas gracias a los dos, un saludo.
Comentario por Roberto Amaba — Noviembre 30, 2007 @ 14:51
Suerte con tus nuevas andanzas.La cosa promete.
Comentario por Coursodon — Noviembre 30, 2007 @ 17:22
Hola, gracias Coursodon, por aquí estaremos cuando te apetezca colaborar.
Un saludo.
Comentario por Roberto Amaba — Diciembre 1, 2007 @ 1:16
Un saludo desde el vacío por esta andadura tan sugerente.
Comentario por zeppogrouxo — Junio 21, 2008 @ 20:02
¡Ése Zeppo!
Un abrazo para el Eric Clapton cañí
Comentario por Roberto Amaba — Junio 23, 2008 @ 21:29