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	<title>Kinodelirio &#187; Dossier</title>
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	<description>Historia y Estética del Cine</description>
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		<title>Apostillas al Nuevo Cine Turco</title>
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		<pubDate>Wed, 01 Jun 2011 20:58:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Amaba</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Desde que se publicó el artículo sobre el Nuevo Cine Turco, he recibido decenas de correos sobre el asunto. Bueno, en realidad solo ha sido uno. El de un ciudadano que solicitaba orientación con la filmografía y ciertas aclaraciones a partes del texto. Un pobre infeliz que ha exigido mantener el anonimato por miedo a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Desde que se publicó <a href="http://www.kinodelirio.com/colaboraciones/semih-kaplanoglu-y-el-nuevo-cine-turco/">el artículo sobre el Nuevo Cine Turco</a>, he recibido decenas de correos sobre el asunto. Bueno, en realidad solo ha sido uno. El de un ciudadano que solicitaba orientación con la filmografía y ciertas aclaraciones a partes del texto. Un pobre infeliz que ha exigido mantener el anonimato por miedo a sufrir lo que esa inclinación pública hacia el cine turco le podría acarrear en su vida social, sentimental y académica. Esto es, que los vecinos le señalaran en el portal como el sodomita al que le gustan los policías sádicos, que siguiera sin encontrar rastro alguno de jovencita núbil, y empezar a recibir invitaciones a fiestas universitarias que, oh casualidad, deben celebrarse en sórdidas imitaciones de baños turcos.</p>
<p>Como me parecía poco humanitario desaprovechar mi <em>henorme xaviduría</em> en un correo electrónico privado, y como el incauto no objeta, hago públicas con algunos retoques esta especie de apostillas purulentas. Breve comentario a las películas listadas en la filmografía con la que concluía el artículo. No hará falta que solicite perdón anticipado por la frivolidad que supone ventilar en tres o cuatro líneas una película, por mala que sea. Hacerlo, además, de manera chabacana y críptica. Vamos, crítica de cine como dios manda.</p>
<p>Dudo que alguien quede con ganas de más. Si fuera el caso aquí estoy, con un <a href="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/c/c5/Turkish_tea_with_sugar_and_spoon.jpg">vaso de té turco</a> al lado.</p>
<div id="attachment_1204" class="wp-caption aligncenter" style="width: 395px"><img src="http://www.kinodelirio.com/wp-content/uploads/2011/06/yazgi-demirkubuz.jpg" alt="" title="yazgi-demirkubuz" width="385" height="210" class="size-full wp-image-1204" /><p class="wp-caption-text">Yazgi (Zeki Demirkubuz, 2001)</p></div>
<p><strong>1988. A ay, Reha Erdem</strong><br />
Una gran película de fantasmas sin fantasmas. Aquí empieza Erdem su camino por el retrato juvenil femenino. Tiene algo de Pedobear este Erdem, no lo puede negar. Bastante bien conseguido el aire a relato gótico-naturalista, con tías castrantes y caserón incluido. </p>
<p><strong>1991. El rostro secreto (Gizli yüz), Ömer Kavur</strong><br />
Si alguien está interesado en la literatura de Orhan Pamuk (Nobel de Literatura en el 2006), que sepa que este guión en suyo. El único que ha escrito, me parece. La película es fascinante, sobre todo si la ves sin subtítulos como fue mi caso. Aquellos que tengan la sana costumbre de ver las películas con buenos auriculares y que tengan acceso a una buena copia (esto es más difícil), disfrutarán de un empleo del sonido y de unos graves maravillosos.</p>
<p><strong>1994. Berlin in Berlin, Sinan Çetin</strong><br />
Emigrantes turcos en Alemania, vale, lo típico. Más curioso es el tratamiento simbólico de esa emigración con problemas de integración. Encerrados y encerrando literalmente a las personas en casa, en su pequeña Turquía particular. Suspensión de incredulidad mediante, se le pueden perdonar algunos excesos e incongruencias. La angustia como tema muy secundario, un sentimiento infravalorado en el cine, difícil de transmitir y de recibir debido a su capacidad para incomodar.</p>
<p><strong>1994. The serpent&#8217;s tale (Karanlik sular), Kutlug Ataman</strong><br />
No tiene nada que ver con el Nuevo Cine Turco del que hablo en el texto, pero la incluyo porque es un auténtico milagro del género fantástico. En todos los aspectos, pero sobre todo en la mezcla de motivos. Intuyo que es bastante desconocida. Por ahí circulan copias bastante pobres que seguro contribuyen a su insuficiente reconocimiento. Pertence a ese tipo de películas refractarias a las modas, al género y a la época en la que se realizan. Como <em>Nosferatu a Venezia</em>, por ejemplo.</p>
<p><strong>1995. Koza (Cocoon), Nuri Bilge Ceylan</strong><br />
En principio debería ser para “completistas” (palabra hórrida que encima no existe, ¡no la uséis nunca!) de la obra de Ceylan. Pero como es un cortometraje muy accesible y de apenas un cuarto de hora, no creo que le sobre a nadie. Adelanta, de manera abstracta, algunas de las inquietudes del director. Preludio evidente y necesario de Kasaba.</p>
<p><strong>1996. Tabutta rövasata (Piruetas en un ataúd), Dervis Zaim</strong><br />
Obra fundacional para muchos. No es su único valor. Es verdad que las historias alrededor del protagonista podrían estar mejor y que a él resulta difícil descifrarlo. Pero esa ambigüedad del pesonaje es un filón: a ratos surreal, simbólica, cómica, estrafalaria, y siempre crítica. Zaim las suelta de refilón, pero siempre las suelta.</p>
<p><strong>1997. Masumiyet (Innocence), Zeki Demirkubuz</strong><br />
La filmografía de Demirkubuz no gira sobre Masumiyet, ni siquiera sobre los temas que desarrolla en ella, sino sobre las diferentes respuestas emocionales del ser humano ante esos temas. El intento final por conectar las historias quizá sobre, pero funciona igual de bien. Primera película de Güven Kiraç, un actor estupendo que aparecerá por otras películas.</p>
<div id="attachment_1205" class="wp-caption aligncenter" style="width: 395px"><img src="http://www.kinodelirio.com/wp-content/uploads/2011/06/gunese_yolculuk.jpg" alt="" title="gunese_yolculuk" width="385" height="233" class="size-full wp-image-1205" /><p class="wp-caption-text">Viaje hacia el sol (Yesim Ustaoglu, 1999)</p></div>
<p><strong>1997. El pueblo (Kasaba), Nuri Bilge Ceylan</strong><br />
La familia reunida en torno a una hoguera. Cuentos, riñas y reproches salpicados con sueños. Los niños explorando el medio, el joven sin futuro, los padres resignados, los abuelos de vuelta y con nostalgia. Eso es la familia y eso es Turquía para Ceylan.</p>
<p><strong>1998. Corto y con filo (Kurz und schmerzlos), Fatih Akin</strong><br />
Un turco, un griego y un serbio en Alemania. Akin quiere contarnos cómo los deseos por madurar e integrarse en la sociedad del joven turco son torpedeados por la imbecilidad de sus dos colegas. Estaría bien, si no fuera porque el propio turco es igual de borrico. Una de las características más llamativas de las películas de Akin, es la falta de agilidad o habilidad. Es como torpe, grueso. Aquí no debía ser consciente de ello y no trata de maquillarlo como hará en futuras ocasiones.</p>
<p><strong>1999. Viaje hacia el sol (Günese yolculuk), Yesim Ustaoglu</strong><br />
Una de las películas que, con toda la justicia, ha quedado como referencia. La eterna persecución y maltrato al kurdo como tema principal. La relación juvenil y muy inocente (al epsectador occidental le parecerá demasiado) de la pareja de novietes protagonista recuerda a la posterior de <em>Melegin dususu</em> de Kaplanoglu. Estupendo retrato de la amistad del chico con su amigo, un vendedor ambulante y activista. El último tercio de la película se dispara: la muerte, el viaje y la iniciación. Ustaoglu, desde entonces, va cuesta abajo.</p>
<p><strong>1999. The third page (Üçüncü sayfa), Zeki Demirkubuz</strong><br />
La mujer fatal de Demirkubuz es directamente un ángel exterminador. Los hombres siempre son arrastrados como monigotes. Curioso trasfondo con esos estudios de televisión callejeros, casi domésticos y francamente cutres que nos devuelven a la etimología misma del Yesilçam.</p>
<p><strong>1999. Yara, Yilmaz Arslan</strong><br />
De esas películas en las que parece que han cambiado el orden de los rollos en la proyección o que han guardado mal los cortes del montaje. Al margen del confuso e innecesario montaje, es una película destacada para aquellos interesados en el tema de la identidad. Mostrarlo a través de la idea del doble viaje y de la enfermedad mental de la joven turco-alemana es acertado; al menos eso es lo que yo entendí. Lesbianismo colateral.</p>
<p><strong>1999.  A run for money (Kaç para kaç), Reha Erdem</strong><br />
Comedia negra a ratos graciosa, a ratos cargante, a ratos sosa. La obsesión y la paranoia progresiva del protagonista no se transmite del todo bien ni en intensidad ni en plazos. Debajo de la comedia hay una visión razonable y veraz de la naturaleza egoísta del ser humano. El egoísmo es connatural, pero se ve aumentado hasta la enfermedad por los imperativos sociales y otras flaquezas particulares.</p>
<p><strong>1999. Nubes de mayo (Mayis sikintisi), Nuri Bilge Ceylan</strong><br />
El cine como intermediario entre generaciones y como medio para conocer, si es que se puede o si es que es necesario y saludable, a la propia familia. Si el icono español de la testarudez es <em>Don erre que erre</em>, el turco bien podría ser el de este anciano y sus árboles. No hará falta que diga cuál es mejor.</p>
<div id="attachment_1206" class="wp-caption aligncenter" style="width: 395px"><img src="http://www.kinodelirio.com/wp-content/uploads/2011/06/im_juli.jpg" alt="" title="im_juli" width="385" height="218" class="size-full wp-image-1206" /><p class="wp-caption-text">En julio (Fatih Akin, 2000)</p></div>
<p><strong>2000. En julio (Im juli), Fatih Akin</strong><br />
Para mí la mejor película de Akin. Divertida y naif Road-movie con vagos recuerdos de Screwball. Que termine deslizándose a la comedia romántica –más digerible y menos pastelona que otras eso sí- es un mal menor. Me gusta esa libertad absurda del guión, parece reírse de los que siempre buscan justificaciones racionales a los encuentros y desencuentros. O tal vez sea consecuencia de la poca capacidad de Akin para refinar las cosas. No tiene la destreza narrativa para ser redonda, ni una inventiva deslumbrante en la creación y resolución de situaciones, pero es realmente disfrutable si se acepta todo lo dicho.</p>
<p><strong>2001. Yazgi (Fate), Zeki Demirkubuz</strong><br />
En ocasiones Demirkubuz no busca exponer las respuestas emocionales (excesivas, insuficientes, equivocadas, condicionadas) del ser humano a las que aludíamos en <em>Masumiyet</em>, sino la ausencia absoluta de estas. Adaptación libre de <em>El extranjero</em> de Camus.</p>
<p><strong>2001. La fotografía (Fotograf), Kazim Oz</strong><br />
La única película que no he llegado a ver. No quería listar ninguna que no hubiera visto, pero algunas referencias positivas que me llegaron y la frustración por no conseguirla, me llevó a dejarla como solitario elemento de una futura <em>wish list</em>.</p>
<p><strong>2001. Big man, little love (Büyük adam küçük ask), Handan Ipekçi</strong><br />
Bastante floja y cansina, se pasa dos horas repitiendo la misma situación hasta que terminas hasta las cejas del viejo y de la niña. Por no hablar de esa vecina impagable que da auténtico terror. Al parecer la película que mejor trata el problema del idioma y los kurdos es <em>Una canción para Beko</em> (Kilamek ji bo Beko, 1991) dirigida por un kurdo en el exilio: Nizamettin Ariç. Como en su momento no llegué a verla, decidí no mencionarla.</p>
<p><strong>2002. Itiraf (The confession), Zeki Demirkubuz</strong><br />
El infeliz utilizado por la mujer. La mujer turca como femme fatale de nuevo presente. Y así será en todas sus películas, con diferentes matices y variables. Pasajes angustiosos y hasta desagradables. Demirkubuz no enjabona las habitaciones roñosas de algunas de sus películas, menos va a hacerlo con el espectador. Para mí, su peor película.</p>
<p><strong>2002. Lejano (Uzak), Nuri Bilge Ceylan</strong><br />
Supongo que la más conocida por todos. Aprovecho esa hipótesis para callarme. Solo catalogar como sublime la secuencia en la que el protagonista le pone <em>Stalker</em> a su primo para ver si así se va la cama de una puta vez y puede poner una porno. ¡Eh tú, cinéfilo! menudo <em>owned</em> te llevaste.</p>
<p><strong>2003. Çamur (Mud), Dervis Zaim</strong><br />
El enfrentamiento turco-griego con Chipre (país natal del director) como escenario y el surrealismo como vehículo para la crítica. No es brillante, pero ese clima absurdo te acaba por hacer gracia. Entendería que algunos, en vez de echar una sonrisa, se irriten con ella.</p>
<div id="attachment_1207" class="wp-caption aligncenter" style="width: 395px"><img src="http://www.kinodelirio.com/wp-content/uploads/2011/06/bes-vakit-times-winds.jpg" alt="" title="bes-vakit-times-winds" width="385" height="217" class="size-full wp-image-1207" /><p class="wp-caption-text">Bes vakit (Reha Erdem, 2006)</p></div>
<p><strong>2004. Yazi tura (Toss up), Ugur Yücel</strong><br />
Los trillados traumas post-bélicos en el cine. Dos soldados que se conocen en el ejército y que sufren las consecuencias de una escaramuza en el frente kurdo. Las taras físicas y mentales en su vuelta al hogar: uno al pueblo, el otro a la gran ciudad. No es tan mala como puede parecer de entrada con esas banalidades con la cámara, las luces y el montaje. En la estructura narrativa, donde sí tenía margen para jugar más, se agarrota. </p>
<p><strong>2004. Contra la pared (Gegen die Wand), Fatih Akin</strong><br />
En su día se infló a ganar premios. Cuando en la actualidad un filme alcanza tal grado de reconocimiento es mucho más sencillo considerarlo como lo que es: un <em>overrated</em> de libro. Con ello no digo que me parezca mala, pero tampoco todo lo buena que se dijo. Hubo algo que no me terminé de creer en la película y sigo con la duda. Debería volver a verla. Los infraseres que leen a grrrrrrrrrrrr Martin y ven <em>Juego de Tronos</em> estoy seguro de que tienen unos cuantos DVDs Princo con la filmografía de Sibel Kekilli anterior a esta película.</p>
<p><strong>2004. Life on their shoulders (Sirtlarindaki hayat), Yesim Ustaoglu</strong><br />
Documental de corta duración sobre algunos pueblos del Noreste de Turquía, a orillas del Mar Negro, que durante el verano trasladan la residencia a las montañas. Una excusa para hablar ligeramente sobre los problemas de la mujer en esas sociedades: el trabajo, la educación y la capacidad de decisión. Ustaoglu debió aprovechar el material de la preparación y el rodaje de <em>Bulutlari Beklerken</em> (Waiting for the clouds), estrenada un año antes y ambientada en uno de esos pueblos. <em>Bulutlari Beklerken</em> no la cito en la filmografía, entre otros motivos porque no es gran cosa: historia sobre la orfandad y la emigración que trata de conectar el pasado (el Comunismo) y el presente.</p>
<p><strong>2004. Tales of intransigence (Inat hikayeleri), Reis Çelik</strong><br />
Especie de parábola entre lo viejo y lo nuevo, utilizando los medios de transporte (un trineo y una furgoneta) para ilustrarlo. Localizada en la región del Ararat. Esa sería la espina de la que surgen episodios-cuentos (leyendas, dichos, folclore y relatos) con un sentido ejemplar y moral. Le favorece el aspecto documental que intentan darle, aunque ya sabemos que rodar o fotografiar marcando ciertos dejes documentales suele ser un recurso facilón para ocultar carencias.</p>
<p><strong>2004. Bekleme odasi (I aithousa anamonis), Zeki Demirkubuz</strong><br />
Demirkubuz en primera persona. Director y actor. Cansado de utilizar a mujeres para destrozar a los hombres, aquí se propone ejercer de cabronazo, y lo hace con nota. El tema del creador y las dificultades para sacar adelante un proyecto, sus fobias, temores y crisis. Todavía no sé si es más rusa (está inspirada y dedicada a Dostoievski) o iraní. Sí sé que es una gran película.</p>
<p><strong>2005. Oyun (The play), Pelin Esmer</strong><br />
El formato y el argumento invitan a lo peor, a la televisión. Filmar los preparativos y la función teatral de un grupo de amas de casa en una aldea. La representación estará basada en experiencias personales que muestren de la desigualdad femenina en las zonas rurales y, por extensión, en todo el país. Dentro de las limitaciones, Esmer y las mujeres salen adelante con ritmo y gracia.</p>
<p><strong>2005. Melegin düsüsü (Angel’s fall), Semih Kaplanoglu.</strong><br />
Leed el artículo, joder, que es gratis. Como no lo haréis, decir que el desenlace tal vez no concuerda del todo con lo anterior. El juego con la elipisis, clave en la narración, es eficaz pero menos arriesgado de lo que aparenta. No podría decirse que el tema central sean las reivindicaciones de la mujer en Turquía, creo que Kaplanoglu no tiene esa intención. Un apunte que el cine suele olvidar: utilizar los objetos más allá del atrezo, otorgarles vida e influencia en el drama. La maleta como abstracción sentimental y narrativa.</p>
<div id="attachment_1208" class="wp-caption aligncenter" style="width: 395px"><img src="http://www.kinodelirio.com/wp-content/uploads/2011/06/takva.jpg" alt="" title="takva" width="385" height="219" class="size-full wp-image-1208" /><p class="wp-caption-text">Takva: un hombre temeroso de Dios (Özer Kiziltan, 2001)</p></div>
<p><strong>2005. Crossing the bridge: The sound of Istanbul, Fatih Akin</strong><br />
Apreciable documental al que le sobra la mínima estructura –una excusa- que proporciona el músico que hace de guía. Podría haber sido fascinante del todo con algo más de locura, siendo menos convencional. Eso habría empezado por eliminar algunas entrevistas y la linealidad del huésped. </p>
<p><strong>2005. 2 girls (Iki genç kiz), Kutlug Ataman</strong><br />
El rollo tijeroide, aquí más o menos latente, aparece de vez en cuando en el cine turco. Coletazos de la liberación femenina que se encuentra con el problema de construirlo sobre adolescentes descerebradas y una milf casi paródica. Ataman, que viene del video-arte, parece que en cada película busca un tratamiento visual diferente. En esta le sobra algún que otro tic de esos facilones para transmitir la inmediatez urbana y la “locura” juvenil. </p>
<p><strong>2005. Istanbul tales (Anlat Istanbul), Varios</strong><br />
Es una producción comercial que poco tiene que ver con el Nuevo Cine Turco, quitando algunos actores y temas. La cité para dejar constancia de que el cine comercial turco también puede ser ameno. Menos endogámico que algo tipo <em>Eskiya</em>, y mucho más digno que producciones con más vida fuera del país como fue el caso de <em>Iraq, el valle de los lobos</em> (Kurtlar vadisi &#8211; Irak).</p>
<p><strong>2006. Bes vakit (Times and winds), Reha Erdem</strong><br />
Una de las mejores películas de Erdem, o la mejor. Aunque reconozco que la alta consideración se debe a mi debilidad por algunos de los temas que trata: la maldad esencial de los niños, la tiranía y la descomposición como forma y estado connaturales de la célula familiar. Supongo que en el análisis cinematográfico, Erdem y esta película en particular ya habrían caído en las garras del psicoanálisis si fueran más conocidos.</p>
<p><strong>2006. Los climas (Iklimler), Nuri Bilge Ceylan</strong><br />
Cuando Ceylan decidió ponerse pelma. Hay un enlace curioso entre el personaje que interpreta aquí el propio Ceylan y el de Demirkubuz en <em>Bekleme odasi</em>. Sería genial un estudio comparativo, es prácticamente la misma película. Para nada es una mala película, más bien lo contrario, pero ese retrato del egoísmo, de la crisis de pareja –y personal- es un poco cargante. No sé por qué me recordó algunas cosas que ya había hecho Assayas diez años antes, como <em>Finales de agosto, principios de septiembre</em>.</p>
<p><strong>2006. Vuelta a casa (Eve dönüs), Ömer Ugur</strong><br />
Es una película digamos comercial que la incluí por ilustrar el problema militar y policial turco desde un punto de vista alejado del cine político convencional. Esta pretende ser una comedia, amarga pero comedia, a través de la figura de un wrong-man. Con un protagonista que no sé si quería ser Roberto Begnini, pero que se queda en algo parecido a Emilio Aragón. Prescindible si lo que se busca es un visión global y ortodoxa del Nuevo Cine Turco.</p>
<p><strong>2006. Kader (Destiny), Zeki Demirkubuz</strong><br />
En su momento fue mi película favorita de Demirkubuz, ahora tengo más dudas. El ángel azul cabalga de nuevo. Junto a Kaplanoglu uno de los mejores empleos de la elipsis sistemática, no ocasional o retórica. Los retratos que hace Demirkubuz de la pérdida de la voluntad individual son tan demoledores y tan sórdidos que corren el riesgo de producir el efecto contrario.</p>
<div id="attachment_1209" class="wp-caption aligncenter" style="width: 395px"><img src="http://www.kinodelirio.com/wp-content/uploads/2011/06/karanlik-sular.jpg" alt="" title="karanlik-sular" width="385" height="214" class="size-full wp-image-1209" /><p class="wp-caption-text">Karanlik Sular (Kutlug Ataman, 1994)</p></div>
<p><strong>2006. Takva: un hombre temeroso de Dios (Takva), Özer Kiziltan</strong><br />
Intuyo que mucha gente no le debió gustar la manera en la que se muestra la vida y la organización de algunas instituciones y “sucursales” religiosas. La analogía con la mafia está en el punto de encuentro, ni muy grosera ni muy soterrada. Me interesa más ese marco que las tribulaciones del protagonista, más previsibles y repetitivas a pesar de jugar y hacer transiciones entre tonos: de lo cómico a lo trágico.</p>
<p><strong>2007. Huevo (Yumurta), Semih Kaplanoglu</strong><br />
Al artículo.</p>
<p><strong>2007. Al otro lado (Auf der anderen seite), Fatih Akin</strong><br />
Esa construcción de vidas de cruzadas y azar nunca ha sido mi debilidad. Con todo está bien resuelta, dejando por el camino personajes con los que cuesta horrores mantener cierta identificación. La relación entre la Unión Europea y Turquía como fondo, pero solo como eso, como decorado pintado, sin profundidad.</p>
<p><strong>2007. Riza,Tayfun Pirselimoglu</strong><br />
Esas pensiones de mala muerte donde se juntan unos cuantos desheredados, es una estampa habitual muy bien aprovechada por el cine turco. Sacarle partido a esa concentración de personajes además de como espacio cultural y recurso narrativo, supongo que también favorecerá la producción. Riza es bastante deprimente, no te alegrará el día si es lo que estás buscando. Pero si te interesa este cine, deberías darle un vistazo. De Pirselimoglu tengo pendientes la primera,<em>Hiçbiryerde</em> que parece que tira más por el lado político y las dos últimas, <em>Pus</em> y <em>Saç</em>, con las quer Riza forma una especie de trilogía.</p>
<p><strong>2008. Tatil kitabi (Summer book), Seyfi Teoman</strong><br />
Sencilla, limpita, agradable de ver. Los problemas entre los diferentes miembros de una familia de provincias durante un verano. Con lógica atención al niño pequeño. Es la primera película de Teoman, habrá que seguirle la pista para ver cómo evoluciona, puede darnos alguna sorpresa.</p>
<p><strong>2008. La caja de Pandora (Pandora&#8217;nin kutusu), Yesim Ustaoglu</strong><br />
Ganó la Concha de Oro en San Sebastián, lo cual no debería servir para encumbrarla como lo que no es, una gran película. Los personajes en torno a la anciana protagonista son insufribles, hasta los que en teoría deberían ser lo contrario. Esas disputas familiares con aire a Jaime Rosales cada vez me repatean más, son todas falsas, se nota a kilómetros que están construidas sin conocimiento de causa. Queriendo ser hiperrealistas, terminan siendo ciencia-ficción. </p>
<p><strong>2008. Leche (Süt), Semih Kaplanoglu.</strong><br />
Que he dicho que leáis el artículo.</p>
<p><strong>2008. Hayat var (My only sunshine), Reha Erdem.</strong><br />
Con Mouchette en la lejanía. Erdem ha construído casi toda su filmografía sobre dos motivos: la niña púber y los cuervos. Los personajes secundarios dan la sensación de estar escritos como una galería de los pecados capitales; en ese sentido es más <em>Se7en</em> que <em>Mouchette</em>. Esos retratos buscan reflejar lo grosero de los comportamientos, no dar lecciones o mensajes morales, aunque estos sean inevitables. En eso Erdem no engaña, si tiene que ser excesivo y desagradable, lo es sin problemas. Elit Iscan tal vez sea lo mejor, y según veo en imdb no ha hecho nada más en cine que las dos películas con Erdem.</p>
<div id="attachment_1210" class="wp-caption aligncenter" style="width: 395px"><img src="http://www.kinodelirio.com/wp-content/uploads/2011/06/nubes-de-mayo.jpg" alt="" title="nubes-de-mayo" width="385" height="216" class="size-full wp-image-1210" /><p class="wp-caption-text">Nubes de mayo (Nuri Bilge Ceylan, 1999)</p></div>
<p><strong>2008. On the way to school (Iki dil bir bavul), Ozgür Dogan, Orhan Eskikoy</strong><br />
Parece que utiliza la forma y el aspecto documental para transmitir la seriedad del problema, y parece lograr lo contrario. Silenciar el kurdo, imponer el turco desde la infancia. Recoge la vida duante un año, un curso, de un maestro destinado a una aldea kurda. Los típicos recursos del discurrir estacional. Una tontería me llamó la atención: hay dificultad para tener agua corriente, no tanto para la cobertura de los teléfonos. No sé, uno echa en falta –sin tener nada que ver- el arrojo de Makhmalbaf en cosas como <em>Alfabeto afgano</em>, por ejemplo.</p>
<p><strong>2008. Tres monos (Üç maymun), Nuri Bilge Ceylan</strong><br />
Yilmaz Güney en el recuerdo. A la espera de comprobar qué ha hecho en <em>Once upon a time in Anatolia</em> (premiada en el último Festival de Cannes), Tres monos dejó a Ceylan en un badén.  Motivos: la gravedad algo artificial de sus dos últimas películas y el alto nivel que le podemos exigir. Porque Ceylan es uno de los cineastas de los que podemos esperar una cumbre en cualquier momento, una película extraordinaria.</p>
<p><strong>2009. Wrong rosary (Uzak ihtimal), Mahmut Fazil Coskun</strong><br />
Poco atrevida mostrando los impedimentos humanos, culturales y religiosos a la hora de establecer relaciones profundas entre personas de diferentes cultos, entre el islámico y el católico principalmente. Aunque esa languidez del trío protagonista es engañosa, te termina arrastrando a uno de esos finales anti-clímax que se agradecen de vez en cuando.</p>
<p><strong>2009. De diez a once (11&#8242;e 10 kala), Pelin Esmer</strong><br />
Una carencia absoluta de humor –o de un mejor humor- la hacen difícil de digerir. No creo que Esmer logre lo que parece buscar: el contraste entre la tradición y la modernidad, entre sabiduría y banalidad, entre el caos actual y el escrupuloso y enfermizo rigor del viejo. Es lo mismo que intentó también con poco tino Ustaoglu en La caja de Pandora; cambiando Diógenes por Alzheimer.  En el 2002 Esmer realizó un documental (<em>Koleksiyoncu</em>) sobre el mismo anciano (su tío en la vida real) que no he llegado a ver. </p>
<p><strong>2009. Kiskanmak (Envy), Zeki Demirkubuz</strong><br />
Es poco habitual, o nada habitual, una película de época dentro de este cine de “autor”. La ambientación en tiempos pasados es mucho más frecuente en el cine comercial como recuerdo colorista del yesilçam, y como trivial explotación del pensamiento exótico que tenemos los occidentales del país. A Demirkubuz le da igual ambientarla en el siglo XXI que setenta años antes, el tratamiento es el mismo. Cambiando de época tal vez quisiera eliminar cualquier accesorio contemporáneo con el que identificarse. Incidir todavía más en la condición humana, en la persistencia de los instintos, que no es una moda, que es una tiranía. Sigue dándole vueltas a Dostoievski. No sé si Demirkubuz tendrá nuevo proyecto a la vista, ojalá, porque su obra tal vez sea la más consistente y regular de todas.</p>
<p><strong>2010. Kosmos, Reha Erdem.</strong><br />
El Erdem más enfático, y mira que esa es una de sus especialidades. La idea es curiosa y atractiva, pero se viene abajo con esa trascendencia a embudo. Me atrae ese pueblo como remedo turco de <em>Blue Velvet</em>. Todo parece tranquilo pero en el fondo son todos unos cerdos, otra de las constantes del director. La incapacidad para reconocer la bondad cuando aparece bajo formas no familiares, y en el caso de detectarla considerarla como una amenaza.</p>
<p><strong>2010. Miel (Bal), Semih Kaplanoglu.</strong><br />
Eso.</p>
<p>Eliminando décadas anteriores y películas contemporáneas que no entraban en la línea del artículo, si hoy tuviera que quedarme con diez de esta filmografía parcial serían las siguientes:</p>
<p><em>El rostro secreto</em> (Gizli yüz), Ömer Kavur, 1991<br />
<em>The serpent’s tale</em> (Karanlik sular), Kutlug Ataman, 1994<br />
<em>Tabutta rövasata</em> (Piruetas en un ataúd), Dervis Zaim, 1996<br />
<em>Viaje hacia el sol</em> (Günese yolculuk), Yesim Ustaoglu, 1999<br />
<em>En julio</em> (Im juli), Fatih Akin, 2000<br />
<em>Yazgi</em> (Fate), Zeki Demirkubuz, 2001<br />
<em>Lejano</em> (Uzak), Nuri Bilge Ceylan, 2002<br />
<em>Bes vakit</em> (Times and winds), Reha Erdem, 2006<br />
<em>Takva: un hombre temeroso de Dios</em> (Takva), Özer Kiziltan, 2006<br />
<em>Huevo</em> (Yumurta), Semih Kaplanoglu, 2007</p>
<p>* <em>(Orden cronológico y sin repetir director)</em></p>
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		<title>Tras los pasos de Frank Wisbar</title>
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		<pubDate>Sun, 31 Oct 2010 23:11:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Roberto Amaba</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cineastas]]></category>

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			<content:encoded><![CDATA[<p>Titular un texto con la fórmula “Tras los pasos de&#8230;” es poco imaginativo, pero no encuentro nada más apropiado para la ocasión. Primero, porque las películas de Wisbar me despertaron el interés por su –intuía- rocambolesca vida, y segundo, porque una de sus secuencias más conocidas logra embellecer ese vulgar sintagma. Wisbar es, entonces, uno de los casos en los que la curiosidad que se le supone obligatoria a cualquier aficionado al cine, se intensifica. Aunque en muchas ocasiones –no en esta-, la información obtenida en esas investigaciones deslavazadas y parciales no sea necesaria para comprender o para volver a disfrutar una obra. No concibo la afición sin esa prolongación.</p>
<p>Wisbar nace en Tilsit<sup><a href="http://www.kinodelirio.com/dossier/cineastas/tras-los-pasos-de-frank-wisbar/#footnote_0_1013" id="identifier_0_1013" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="S&iacute;, el mismo lugar que da t&iacute;tulo a la novela de la que parte Sunrise y que tiene alguna que otra adaptaci&oacute;n m&aacute;s literal: Die Reise nach Tilsit, de Veit Harlan, 1939">1</a></sup> en 1899, inicia carrera militar durante la 1ª GM para, una vez terminada, seguir ligado al ejército<sup><a href="http://www.kinodelirio.com/dossier/cineastas/tras-los-pasos-de-frank-wisbar/#footnote_1_1013" id="identifier_1_1013" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Al Reichswehr, la formaci&oacute;n militar creada por la Rep&uacute;blica de Weimar tras la descomposici&oacute;n de los ej&eacute;rcitos en la Gran Guerra y que en el futuro nazi se convertir&iacute;a en la Wehrmacht">2</a></sup> como oficial. Abandonado este, escribe y edita en revistas literarias para saltar al mundo del cine como asistente de Carl Boese y Carl Froelich. Pronto asume labores de producción (<em>Mädchen in Uniform</em>, 1931) y en seguida, en 1932, comienza a dirigir películas. Desconociendo los motivos de su interés inicial por el cine –ni te cuento sobre su rápida ascensión posterior- sólo se encuentra un vago apunte que avisa de la relación entre la familia Wysbar y Heinrich Bruckmann, el fundador de uno de los imperios del incipiente sonoro europeo, la Tobis.</p>
<p><center><img src="http://www.kinodelirio.com/wp-content/uploads/2010/10/Frank-Wisbar-film.jpg" alt="" title="Frank-Wisbar-film" width="385" height="298" class="size-full wp-image-1014" /></center></p>
<p>Su trabajo como director, pues, apenas ha empezado (dos películas) cuando Hitler es nombrado Canciller en 1933. Bajo el nuevo régimen y con Goebbels como ministro, dirigirá media docena de filmes hasta su exilio. Si bien los problemas con los nazis vendrán más por su matrimonio, que por el discutible –para ellos- tratamiento formal y narrativo de algunas de sus películas. Wisbar se casó con Eva, judía de familia acomodada que desde pequeña se había relacionado en los ambientes culturales (música, fotografía y teatro) de Berlín. Eva, entre otros trabajos, pudo coincidir con Frank a través de la Tobis, ella en el departamanto musical. Vetado de manera definitiva como director en 1938, Wisbar se mantiene a la sombra como consejero en asuntos técnicos relacionados con los procesos de color y la televisión.</p>
<p>Sobre su divorcio y su vida matrimonial hay dos teorías no excluyentes. Una apunta a que fue pactado entre la pareja –como farsa- para poder huir del país por separado, otra lo imputa directamente a la presión ejercida sobre Wisbar por la Gestapo. Su mujer y sus dos hijas marchan a Estados Unidos. Frank, que al aprecer tenía el pasaporte retenido desde 1935, sale del país dos meses después aprovechando el adelanto de unas vacaciones aprobadas; justo tras el pogromo judío de noviembre de 1938. Hace escala en Inglaterra durante 1939, donde dirige una adaptación de <em>The Tell-Tale Heart</em>  para la BBC, y parte también a Estados Unidos, donde tendrá más de un problema con su permiso de residencia. Wisbar se reúne de nuevo con su familia, pero no conseguirá la ciudadanía estadounidense hasta 1947. La historia, las extrañas diferencias entre situaciones y comportamientos y algunas últimas voluntades, salen a la luz seis décadas más tarde (1999) con el descubrimiento de un par de <a href="http://www.lastcemeteryinberlin.com/taniawisbar.html">manuscritos</a>, uno de Eva y otro de la institutriz de sus hijas.</p>
<p>En su estancia americana, realiza otra media docena de filmes de bajísimo presupuesto, 4 para la Producers Releasing Corporation, la mítica PRC. Viendo su limitado presente y futuro como director, funda una pequeña y provechosa productora (Wisbar Productions Inc.) orientada a la televisión y la publicidad. Durante la primera mitad de los cincuenta supervisará (escribe, produce, dirige y ocasionalmente actúa) infinidad de episodios para algunos seriales dramáticos (General Electric Theater, Fireside Theatre). En 1956 regresa a la Alemania Federal, donde compagina televisión y producción con, de nuevo, el cine. Fallece en 1967 tras sufrir una embolia.</p>
<div id="attachment_1015" class="wp-caption aligncenter" style="width: 395px"><img src="http://www.kinodelirio.com/wp-content/uploads/2010/10/anna-elisabeth-wisbar.jpg" alt="" title="anna-elisabeth-wisbar" width="385" height="289" class="size-full wp-image-1015" /><p class="wp-caption-text">Hertha Thiele en Anna und Elisabeth</p></div>
<p>Hasta el momento, apenas he visto 6 de sus películas, suficientes para intentar aliviar -sin conseguirlo- la curiosidad mencionada al principio. Al menos están bien repartidas y pueden considerarse representativas de sus diferentes etapas. Dos alemanas: <em>Anna und Elisabeth</em> (1933) y <em>Fährmann Maria</em> (1936), una americana: <em>Strangler of the swamp</em> (1946), dos de su retorno alemán: <em>Nacht fiel über Gotenhafen</em> (Noche de angustia, 1958) y <em>Hunde, wollt ihr ewig leben</em> (Stalingrado: Batalla en el infierno, 1959), y una última cosmopolita: <em>Marcia o crepa</em> (Marcha o muere, 1962).</p>
<p>En <em>Anna und Elisabeth</em> todavía pesa demasiado el recuerdo de la lésbica pareja protagonista de <em>Mädchen in Uniform</em>, suficiente para que fuera considerada degenerada por el nuevo régimen. La potente tensión sexual entre mujeres resulta accesoria si atendemos a todo lo que corre por debajo de esta fascinante y rarísima película: milagros, responsabilidad, vampirización e inocencia, culpa y esclavitud, superchería y  religión, nuevos señores feudales. La zafiedad de un pueblo –un Dogville en toda regla- que encuentra natural sojuzgar vidas ajenas.</p>
<p>Mas prudente es <em>Fährmann Maria</em>, pero sólo en superficie y a buen seguro por la cautela con la que el director debía moverse. Lógico sentirse más “seguro” con un tema que se prestaba menos a la crítica por soterrada que fuera. El espíritu de las leyendas germanas, su folclore, su parentesco nórdico y el pasado romántico en el uso del paisaje y las relaciones entre personajes. Inevitables reminiscencias de <em>Das blaue licht</em> (La Luz azul, Riefenstahl &#038; Balázs, 1932) también debieron ayudar a rebajar o a disimular las tensiones con el poder. La recurrente personificación cinematográfica de la muerte, alcanza aquí una ambigüedad más rica –digna de Preminger- que la que podemos ver en Lang (<em>Las tres luces</em>), Sjostrom (<em>La carreta fantasma</em>) o Bergman (<em>El séptimo sello</em>). Asombrosa la secuencia anunciada, la de la Muerte siguiendo los pasos de una encendida barquera a través de una ciénaga. Escena rematada con cuatro planos, tres flores en rima (petunia, fucsia, hortensia) y agua, como podría haber hecho Murnau; otro de los fantasmas visuales presentes en la película.</p>
<div id="attachment_1016" class="wp-caption aligncenter" style="width: 395px"><img src="http://www.kinodelirio.com/wp-content/uploads/2010/10/fahrmann-maria-wisbar.jpg" alt="" title="fahrmann-maria-wisbar" width="385" height="289" class="size-full wp-image-1016" /><p class="wp-caption-text">La Muerte en Fährmann Maria</p></div>
<p><em>Strangler of the swamp</em> es un <em>remake</em> espurio de <em>La barquera María</em>. Mermado tanto por las penurias en la producción de la PRC, como por los cambios necesarios para ajustar el aire poético de la versión alemana al nuevo ambiente. Un ajuste que no era cuestión de rebajar una obra, digamos intelectual, a la cultura popular, sino de comprobar la distancia entre lo que significaba popular en la cultura alemana y en la americana. Fritz Lang, por ejemplo, lo entendió a la perfección desde el comienzo, desde las mismas fuentes con las que aprender el idioma.</p>
<p><em>Strangler of the swamp</em>, apenas cuenta con dos o tres escenarios y un puñado de actores bastante limitados, entre los que podemos reconocer a un joven Blake Edwards. Clavadito a Spencer Tracy maquillado de Mr. Hyde y con una gran técnica para ejecutar el rodeabrazo contra el otro pretendiente de una huera Rosemary La Planche –Miss América en 1941- que interpretaba aquí su primer papel protagonista. Todas las deficiencias de la película, se me olvidan en cuanto puedo descansar la vista en esos pantanos de estudio, baratos, de cartón piedra, con sus sonidos craquelados y su bruma de máquina. Los adoro y desconozco la razón, basta que una película se ambiente en ellos para que mi indulgencia se dispare. </p>
<p>En cualquier caso, los filmes con pantanos darían para una excelente filmografía temática. Pantanos naturales o artificiales, en color o en blanco y negro, documental o ficción; ahí van sólo unas cuantas: <em>West of Zanzibar</em>, <em>Wind across the Everglades</em>, <em>Ruby Gentry</em>, <em>Sullivan&#8217;s Travels</em>, <em>Sparrows</em>, <em>The most dangerous game</em>, <em>Swamp Water</em>, <em>Louisiana Story</em>, <em>Onibaba</em>, <em>Seminole</em>, <em>Distant Drums</em>, <em>Southern Comfort</em>, etc.</p>
<div id="attachment_1017" class="wp-caption aligncenter" style="width: 395px"><img src="http://www.kinodelirio.com/wp-content/uploads/2010/10/strangler-swamp-wisbar.jpg" alt="" title="strangler-swamp-wisbar" width="385" height="289" class="size-full wp-image-1017" /><p class="wp-caption-text">Strangler of the swamp</p></div>
<p>En las películas de su segunda etapa alemana -a falta de conocerla mejor- tal vez sea donde Wisbar, al fin, encuentra cierto sosiego y continuidad. De lo poco que se puede leer sobre ellas, me llamó la atención alguna referencia despectiva que aludía a su condición de películas bélicas construidas desde el punto de vista alemán, críticas con este, pero como mera justificación de su pasado laboral durante el periodo nazi. No encuentro nada de eso ni en la magnífica <em>Noche de angustia</em> ni en la menos afortunada <em>Stalingrado</em>. Más bien lo contrario, las encuentro honestas, con una carga crítica sincera hacia la guerra en sí misma y hacia las estructuras y jerarquías militares. De la misma manera que no aprecio ni justificaciones ni nada por el estilo en, salvando las distancias, <em>A Time to love and time to die</em> (Sirk, 1958).</p>
<p><em>Noche de angustia</em> me sorpendió después de dudar con su comienzo acartonado. Luego crece sin parar hasta el mismo final. De hecho, podría haber dado más para una especie de Zhivago alemán que para un Titanic. En <em>Stalingrado</em>, continúa con esa simple y sana preocupación por las personas. Sin demagogia, con sensibilidad y sin desperdiciar, en ambos casos, el excelente escenario de los grandes acontecimientos históricos. Un encuentro fugaz con una mujer, un reencuentro efímero, unas notas de piano en medio del asedio, favores cruzados entre enemigos.</p>
<p>Con <em>Marcia o crepa</em>, coproducción italo-franco-española sobre la guerra de Argelia, caí en el mismo prejuicio. Me temía lo peor pero, después de la música inicial de Lavagnino, la realidad se empeñó en llevarme la contraria.  <em>Marcha o muere</em>, al margen de gustos, cuenta con cierta importancia histórica: es uno de los filmes pioneros –junto a otro olvidado en este aspecto como <em>Secreta invasión</em> (Corman, 1964)- sobre misiones “suicidas” llevadas a cabo por patibularios o mercenarios “multiculturales”. El mismo género que poco después explotaría tras el éxito de <em>Dirty Dozen</em> (Aldrich, 1967)<sup><a href="http://www.kinodelirio.com/dossier/cineastas/tras-los-pasos-de-frank-wisbar/#footnote_2_1013" id="identifier_2_1013" class="footnote-link footnote-identifier-link" title="Que no fue su mejor ejemplo, como m&iacute;nimo es inferior a Play Dirty de Andr&eacute; de Toth">3</a></sup> y que, ahora, echa mano de la Legión Extranjera. Sin embargo, <em>Marcia o crepa</em> por aventurado que parezca y sin ser una obra maestra como ellas, encuentra una relación más directa con <em>The lost patrol</em> (Ford, 1934) o <em>Bitter Victory</em> (Ray, 1957); incluso con algún bélico de Fuller. Una desnudez que no resulta esquemática, sino abstracta, una extraña habilidad para esquivar los tópicos tan pegados a este tipo de aventuras militares.</p>
<div id="attachment_1018" class="wp-caption aligncenter" style="width: 395px"><img src="http://www.kinodelirio.com/wp-content/uploads/2010/10/marcia-crepa-wisbar.jpg" alt="" title="marcia-crepa-wisbar" width="385" height="225" class="size-full wp-image-1018" /><p class="wp-caption-text">Marcha o muere</p></div>
<p>Así, podemos comprobar que poco tiene que ver la carrera de Wisbar con la de otros europeos –muchos de ellos compatriotas- que también emigraron durante la década de los 30. Su exilio americano se relaciona, por desgracia, con el de profesionales y técnicos de perfil bajo, más que con el de los grandes nombres por todos conocidos: Ophüls, Sirk, Bernhardt, Wilder, Siodmak, Preminger, Lang. A saber qué azares hubieran sido necesarios para que Wisbar hubiera desarrollado una etapa americana de nivel. De haberse dado las circunstancias, estoy convencido de que la brillante lista de exiliados que hicieron fortuna artística en Hollywood, contaría con otro ilustre miembro. </p>
<ol class="footnotes"><li id="footnote_0_1013" class="footnote">Sí, el mismo lugar que da título a la novela de la que parte Sunrise y que tiene alguna que otra adaptación más literal: <em>Die Reise nach Tilsit</em>, de Veit Harlan, 1939</li><li id="footnote_1_1013" class="footnote">Al Reichswehr, la formación militar creada por la República de Weimar tras la descomposición de los ejércitos en la Gran Guerra y que en el futuro nazi se convertiría en la Wehrmacht</li><li id="footnote_2_1013" class="footnote">Que no fue su mejor ejemplo, como mínimo es inferior a <em>Play Dirty</em> de André de Toth</li></ol>]]></content:encoded>
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